Sobre la fotografía
de Mariana Méndez


Alicia Haber

Mariana Méndez, joven fotógrafa que pertenece a la camada destacada de fotógrafos uruguayos contemporáneos, desarrolla numerosas series trabajando sobre todo en blanco y negro. En general busca lo que está más allá de lo visible aunque su tema inicial sean elementos de la vida que la rodea. En una de sus primeras series, Cuerpos Modernos, trabaja con imágenes muy sugestivas del cuerpo femenino, con humor e ironía y usa elementos de la escritura como despegue (una mujer con las piernas abiertas y una bandera con la palabra “libre”). Fotografía embarazadas, desnudos, interiores de cocina, y a la vez registra otro tipo de imágenes.

Apresa con su lente la fauna nocturna montevideana, registrando en riguroso blanco y negro y poderosos contrastes de luz y sombra, presencias femeninas solitarias y melancólicas. También registra figuras que parecen estar en plena orgía. Hay en ocasiones expresionismo y en otras una visión más directa y llana.

En otra serie trabajó en clave autobiográfica usando el título AZ 13 y se internó en la memoria. Las imágenes son más herméticas, y se refieren a soledad, familia, padre, madre, noche, día, sol, luna. En otras ocasiones el cielo es el protagonista y diversos elementos lo interfieren como chimeneas, cuerdas de ropas, championes. Nuevamente hay elementos de la realidad que a veces son difíciles de descubrir. También se ha dedicado a temas monográficos como lo hizo en Circum, serie en la que investigó a familias circenses retiradas y se internó en el mundo mágico. Vivió casi un año en un circo y quedó impactada por la maravilla cotidiana que registró en originales tomas.

En esta serie que se llama Home y que presenta ahora en el MUVA , Mariana Méndez parte de elementos muy cotidianos como elementos de la cocina ,de la pileta de lavar y de la lavarropa (hornalla, desagüe, laverap) para referirse al hogar, y las tareas de todos los días. Incluye un ojo humano y formas del cuerpo para mostrar desde lo más material y a lo más espiritual de la vida y sin embargo nada queda evidente, todo da otra idea, sugiere otras asociaciones y la forma en sí juega como valor plástico..

Hay tomas de hornalla prendida, de desagüe de pileta, de una puerta del lavarropa, de un ojo masculino, de zonas del cuerpo masculino. A Mariana Méndez le interesa en esta ocasión mostrar el hogar incluyendo lo mas cotidiano y elementos que aludan a las relaciones humanas de la convivencia.Son tomas muy depuradas, muy minimalistas, que juegan con grises y no pretenden ningún efecto espectacular revelando ahí también lo cotidiano.

Es importante la forma circular de todos los motivos registrados, porque alude al círculo de vida, al ciclo evolutivo, al círculo familiar, y al círculo de su propio hogar, el que ha construido con su pareja.



Textos de Alicia Haberdirectora del MUVA

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